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VHC aumenta riesgo de pacientes con sida de muerte prematura

Fecha: 8 mayo 2012
Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina (NLM)
URL: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_124937.html

Traducido del inglés: lunes, 7 de mayo, 2012
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Por Megan Brooks

NUEVA YORK (Reuters Health) - Un nuevo estudio sugiere que la infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC) estaría independientemente asociada con un aumento del 50 por ciento de la mortalidad en los pacientes con sida.

"El tratamiento del VHC beneficiaría a los pacientes coinfectados con el VIH y que desarrollaron sida", concluye en la versión online de Clinical Infectious Diseases el equipo de la doctora Andrea D. Branch, de la Facultad de Medicina de Mount Sinai, en esta ciudad.

En Estados Unidos y Europa, un 30 por ciento de los pacientes VIH positivos están infectados con el VHC.

Un metaanálisis reciente demostró que esa coinfección eleva un 35 por ciento el riesgo relativo (RR) correspondiente a la mortalidad total en esa población.

Pero los autores aclaran que aún se desconoce si esos resultados se aplicarían a los pacientes con sida en la era de la terapia antirretroviral combinada, "porque la tasa de mortalidad de los pacientes coinfectados sigue siendo cinco veces más alta que la de los pacientes VIH positivos, pero sin sida".

El equipo estudió a 2025 pacientes con sida de los Estudios Longitudinales sobre las Complicaciones Oculares del Sida (LSOCA, por su nombre en inglés) y los siguió durante unos seis años.

Un análisis de sangre al inicio del estudio reveló que el 21 por ciento (428) tenía signos de haber estado o estar coinfectado con el VHC. El 79 por ciento (337) tenía rastros del ARN viral, lo que revela una infección crónica, mientras que el 21 por ciento (91) tenía anticuerpos contra el VHC sin rastros del ARN viral, lo que indica que estuvo infectado. Los 1597 participantes restantes no tenían marcadores del VHC.

Durante el estudio murieron 558 participantes. Tras considerar las características demográficas y los factores de riesgo conocidos, el RR de morir durante el seguimiento fue de 1,5 (p=0,001) en los pacientes con una infección crónica por el VHC. En cambio, la mortalidad no aumentó en los participantes que ya no estaban infectados (RR, 0,9; p=0,82).

En los pacientes con una infección crónica por el VHC, el 20,4 por ciento de las muertes fue de origen hepático, comparado con el 3,8 por ciento de los pacientes sin esa infección.

La doctora Melanie Ott, investigadora principal de los Institutos Gladstone, San Francisco, California, y que no participó del estudio, consideró que tener 1,5 veces más riesgo de morir "no les modifica demasiado la vida a los pacientes con sida y una infección crónica por el VHC".

Consideró que tampoco sorprende que la mortalidad por enfermedades hepáticas aumente en estos pacientes.

"Lo que sorprende es que 'sólo' un 20 por ciento de la mortalidad de esos pacientes sea hepática porque la coinfección del VIH agrava la infección por el VHC".

Ott señaló también que el hecho de que la mortalidad total no aumentara en los pacientes VIH positivos que ya no estaban infectados por el VHC sugiere que "el contacto pasajero con el VHC podría causarles un daño hepático fatal".

"El efecto negativo de la enfermedad hepática en la sobrevida muestra la necesidad que existe de que los pacientes con sida conozcan si están infectados o son portadores del VHC para que participen activamente del tratamiento y la reducción de los riesgos", agrega el equipo.

Los autores hallaron que a 100 (30 por ciento) de los 337 participantes con una infección crónica por el VHC nunca le habían diagnosticado la enfermedad.

Explican que mientras las terapias disponibles contra el VHC provocan una respuesta viral sostenida (RVS) en entre apenas el 25 y el 50 por ciento de los pacientes coinfectados, "las tasas de RVS deberían empezar a aumentar pronto a medida que los antivirales (de acción directa) para el VHC lleguen a los consultorios".

Aun así, "optimizar el tratamiento y controlar las interacciones farmacológicas serán desafíos significativos en los años por venir", concluye el equipo.

El estudio se realizó con subsidios del Instituto de la Visión de los Institutos Nacionales de Salud a la Facultad de Medicina de Mount Sinai, la Escuela Bloomberg de Medicina de Johns Hopkins University y University of Wisconsin; y con becas del Instituto Nacional contra las Adicciones y el Instituto Nacional de Enfermedades Digestivas y Enfermedad Renal para la Facultad de Medicina de Mount Sinai.

Un coautor declaró conflictos de intereses, que se detallan en el artículo original.

FUENTE: Clin Infect Dis, 2012.


 

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