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Unos medicamentos inyectados mensualmente podrían revolucionar el tratamiento del VIH

Fecha: 25 julio 2017
Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Institutos Nacionales de la Salud
URL: https://medlineplus.gov/spanish/news/fullstory_167420.html

Si los hallazgos se replican, una inyección al mes o cada dos meses podría reemplazar las pastillas diarias, según unos científicos

Inyectarse un medicamento para controlar el VIH cada uno o dos meses en lugar de tener que tomar pastillas cada día podría transformar el modo en que se mantiene a raya el virus.

Una nueva investigación sugiere que la terapia antirretroviral inyectable y de larga duración para el VIH es tan segura y efectiva como los medicamentos orales. La inyección, administrada cada 4 u 8 semanas, incluye los medicamentos cabotegravir y rilpivirina.

"Hemos hecho avances considerables en el tratamiento del VIH a lo largo de las últimas décadas", dijo el autor principal del estudio, el Dr. David Margolis. "Pero para muchos pacientes que viven con el VIH, sigue siendo difícil tomar la medicación oral cada día, porque no pueden o porque deciden no hacerlo. Así que es importante encontrar alternativas".

Margolis es director médico de ViiV Healthcare en Research Triangle Park, Carolina del Norte, la compañía que desarrolló este nuevo método y financió el ensayo.

Casi 37 millones de personas en todo el mundo viven con el VIH. Los avances en el tratamiento han llevado a una mejora de la supervivencia y de la calidad de vida. Pero el tratamiento actual requiere tomar medicamentos cada día durante toda la vida. Un mal cumplimiento puede resultar en el fracaso del tratamiento o en mutaciones del virus que son resistentes a los medicamentos. Los medicamentos inyectables y de larga duración podrían ser un modo más cómodo de gestionar el VIH, indicaron los investigadores.

"Se trata del primer estudio que usa estas inyecciones para tratar el VIH, y nos da una idea de la durabilidad a largo plazo del tratamiento", dijo Margolis.

El informe fue publicado en línea el 24 de julio en la revista The Lancet, para que coincidiera con la presentación de los resultados del ensayo en la reunión de la Sociedad Internacional del SIDA en París, Francia.

El Dr. Mark Boyd, catedrático de medicina en el Hospital Lyell McEwin de la Universidad de Adelaida, en Australia, dijo que "este estudio nos muestra que ahora tenemos una nueva herramienta para la gestión del VIH".

Que haya más opciones disponibles significa que la gestión del VIH puede adaptarse a los requisitos específicos de cada paciente, dijo.

"Solo el tiempo dirá si esta nueva opción inyectable se hace una forma popular y generalizada de la gestión del VIH, o si solo atenderá a un nicho del mercado", comentó Boyd, que fue coautor de un editorial que acompañó al estudio en la revista.

El actual estudio fue un ensayo de fase 2. Estos ensayos se diseñan para mostrar que un tratamiento es seguro y efectivo. Si un ensayo de fase 2 tiene éxito, luego se realizan ensayos de fase 3 para mostrar que el tratamiento es efectivo en un grupo grande de pacientes.

En las primeras 20 semanas de este ensayo, Margolis y sus colaboradores dieron a 309 pacientes con el VIH, que nunca habían recibido una terapia antirretroviral, dosis orales diarias de los medicamentos antirretrovirales cabotegravir y abacavir-lamivudina.

Este primer paso sirvió para suprimir el virus y para probar qué tan bien toleraban los pacientes los medicamentos antes de pasar a las inyecciones.

En total, se incluyó a 286 pacientes en el resto del estudio. Se les asignó aleatoriamente a recibir inyecciones de cabotegravir más rilpivirina cada 4 u 8 semanas, o a los medicamentos orales diarios.

Después de 32 semanas, el VIH siguió estando suprimido en el 91 por ciento de los pacientes que tomaron los medicamentos orales, en el 94 por ciento de los que recibieron las inyecciones mensuales y en el 95 por ciento de los que recibieron las inyecciones cada dos meses, encontraron los investigadores.

A las 96 semanas, la supresión viral se mantuvo en un 84 por ciento de los pacientes que tomaron la medicación oral, en un 87 por ciento de los que recibieron las inyecciones mensuales y en un 94 por ciento de los que recibieron las inyecciones cada dos meses.

El efecto secundario más habitual fue un dolor en el lugar de la inyección. La mayoría de las reacciones fueron leves o moderadas y duraron un promedio de 3 días. Otros efectos secundarios incluyeron los síntomas de resfriado común, diarrea y dolor de cabeza, que fueron parecidos en los 3 grupos.

Margolis señaló que hay ensayos de fase 3 en camino para probar los efectos de las inyecciones mensuales en un número mayor de pacientes. En función de estos hallazgos, los investigadores solicitarán la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. Margolis confía en que la terapia de inyecciones esté disponible en 2019.

Rowena Johnston, vicepresidenta y directora de investigación en amfAR -- The Foundation for AIDS Research, dijo que "cualquier cosa que mejore la adherencia, y por tanto los resultados del tratamiento, de las personas que viven con el VIH es un avance totalmente bienvenido".

Pero Johnston cree que se necesitan más ensayos para determinar quién se beneficiaría más de este método. En concreto, "¿quiénes son las personas que quieren usar este tipo de tratamiento?", dijo.

Este ensayo fue realizado en Estados Unidos y en Europa, señaló Johnston, pero dado que la mayoría de personas que viven con el VIH viven en África y Asia, sería importante ver la aceptación de este tratamiento en esas poblaciones.

"Qué paciente preferiría una inyección a un medicamento oral sigue siendo una pregunta abierta", comentó.

"Cuantas más opciones tengamos, más personas podemos tratar mejor, y este es el objetivo último del tratamiento del VIH. Para cada persona, un método distinto", añadió Johnston.


FUENTES: David Margolis, M.D., medical director, ViiV Healthcare, Research Triangle Park, N.C.; Rowena Johnston, Ph.D., vice president, director, research, amfAR (The Foundation for AIDS Research); Mark Boyd, M.D., chair, medicine, Lyell McEwin Hospital, University of Adelaide, Australia; July 24, 2017, The Lancet, online; July 24, 2017, presentation, International AIDS Society meeting, Paris, France